viernes, 14 de septiembre de 2012

LOS ELIXIRES DEL DIABLO.



" Fue algo muy raro. Iba a su encuentro, y nada más verla, se escondió.

- Eso es un movimiento de fuga de amor.

- ¿ Que quieres decir con eso ?

-Movimiento de fuga de amor es cuando la persona enamorada, sin que la otra lo sepa, se esconde al verla. Por ejemplo: el enamorado entra en una habitación en busca ansiosa de su amada, y cuando la ve, da un paso atrás, y se esconde detrás de la puerta. Lo correcto es avanzar e ir hacia ella, y, sin embargo, se produce el movimiento de fuga.

Una enamorada va al encuentro de la persona que desea ver. Su ansiedad no tiene límites, mira a todas partes para ver si lo encuentra, su desasociego es enorme, desesperada en encontrarlo, y de pronto lo ve. Entonces no corre, fingiendo un pretexto casual; se retrae repentinamente como fulminada, cavila y se escabulle entre los arboles. La persona amada pasa de largo, y la enamorada permanece escondida, sin dar un paso, maldiciendo la ocasión que deja pasar.

Lo mismo pasa con ambos enamorados. Algunas veces, cuando el enamorado o la enamorada están sentados y no se pueden mover, bajan la vista, como si se escondieran, y cuando el otro pasa de largo, entonces le miran con intensidad, con una avidez desesperada para hacerle volver la cabeza. Y en caso de que la volviese, ellos nuevamente bajarían la vista.

- Parece usted del siglo dieciocho. Me recuerda algunos episodios de las novelas sentimentales.

- En éste siglo suceden cosas como en el dieciocho. Es lo mismo con los equívocos. Los equívocos entre los enamorados que no han descubierto su pasión son muy grandes. El mismo movimiento de fuga, si alguna vez es descubierto por el otro enamorado, puede ser interpretado como un rechazo. Aquel esconderse entre los arboles o bajar la vista es considerado como un desprecio: < No quiere nada conmigo - piensa el otro -se esconde para no saludarme, se esconde para que no la vea.>

- Ahora parece usted hoffmanniano. Esos análisis del sentimiento son...

- Pueden ser hoffmannianos, o de Proust, o de maddame de Lafayette. Observe usted la conducta de los enamorados antes de descubrirse y verá que curiosa es. Diríamos que están locos.

Cada uno de ellos no sabe si el otro le corresponde. Corren por las calles como enagenados. Van con la mirada inquieta buscando algo. Luego se quedan estáticos con la mirada perdida, sin mirar a nadie. Algunas veces el mundo que les rodea no tiene el menor interés. Otras veces es una maravilla. Basta con saber por un segundo que les aman.

-Pero cuando saben los dos que se aman...

- Yo no hablo de eso. Yo me refiero al que ama y todavía no sabe si le quieren. ¿Como descubrirlo?. Desconfía de sí mismo, desconfía del otro. Es una enfermedad. Yo digo que es una especie de locura.

- ¿Usted a experimentado ese mismo sentimiento?

- Sí; en este momento estoy loco

- Y yo estoy loca.

-¿ Entonces...

E.T.A.Hoffmann. (Fragmento de una obra póstuma)

La Mente de Jess.

 





¿ NUEVAS ENFERMEDADES ?



En los últimos años la humanidad a estado sufriendo más que nunca de nuevas enfermedades y padecimientos que anteriormente casi ni existían. Hoy en día estamos viendo como las enfermedades emergentes se están convirtiendo en algo común y cada vez situándose más cerca de nuestro entorno, sin podernos explicar como están ganandonos  la batalla.

Estos padecimientos, ocasionados por virus y microorganismos recientemente descubiertos, han existido  siempre desde que existe la humanidad. La cuestión es que en la actualidad han surgido tan esporádicamente volviéndose muy letales y difíciles de combatir,  ayudado en gran parte la contaminación y la destrucción de la biosfera. Ahora, las remotas selvas ya no son su hogar, se han instalado en nuestras comunidades y ciudades atacando de una manera o de otra nuestro actual modo de vida.

En el siglo XX se combatieron practicamente todas las enfermedades identificadas, hasta entonces, por ser las más comunes que atacan al hombre, entre ellas  la poliomielitis, la sífilis, el sarampión, la tuberculosis, la influenza, etc. Pero hubo algo que no contamos y era que se estaba dejando el campo abierto para las enfermedades emergentes, combatiendo unas  ignorábamos la existencia de otras  igual de letales o más, porque éstas enfermedades  permanecían sin manifestarse.

Hay que recordar que el reino natural es  un campo de batalla por la supervivencia. En el mundo de las bacterias y los virus  también se compite y unas enfermedades tienden a ganarles a otras por el dominio del deterioro de la salud del cuerpo humano. Entonces la enfermedad que se manifiesta es el resultado de quien fue el triunfador y ese padecimiento es al que combatimos, sea sarampión o viruela por ejemplo, por el hecho de que se presentan todos los síntomas propios de la enfermedad resultante.

Poco a poco, las enfermedades que naturalmente eran derrotadas por las enfermedades más comunes, ahora encuentran mayor facilidad en propagarse y están resultando de lo más descabelladas y desastrosas como no se habían visto jamás. Para encontrar la solución olvidémonos de que estámos ante algo ajeno y fuera de éste mundo, no pensemos que estas enfermedades provienen del espacio o que alguien abrió un portal interdimensional y que por ahí se están colando. Muchas de las mutaciones que presentan los virus son por causa de los otros virus, más que por otra razón externa, y tienden a mutar para escapar del dominio de otros virus que los mantienen a raya. 

Las nuevas enfermedades han existido hoy y siempre liberando batallas, tan lejos y tan cerca de nosotros, pero derrotadas por sus competidores naturales. Esto nos lleva a cuestionarnos el hecho de que a fín de cuentas nunca vamos a escaparnos de las enfermedades, saber combatirlas no nos libera de padecerlas pero sí nos ayudará a encontrar un balance entre los valores positivos y negativos de cada una de ellas.

La Mente de Jess.