En los últimos años la humanidad a estado sufriendo más que nunca de
nuevas enfermedades y padecimientos que anteriormente casi ni existían.
Hoy en día estamos viendo como las enfermedades emergentes se están
convirtiendo en algo común y cada vez situándose más cerca de nuestro
entorno, sin podernos explicar como están ganandonos la batalla.
Estos
padecimientos, ocasionados por virus y microorganismos recientemente
descubiertos, han existido siempre desde que existe la humanidad. La
cuestión es que en la actualidad han surgido tan esporádicamente
volviéndose muy letales y difíciles de combatir, ayudado en gran parte
la contaminación y la destrucción de la biosfera. Ahora, las remotas
selvas ya no son su hogar, se han instalado en nuestras comunidades y
ciudades atacando de una manera o de otra nuestro actual modo de vida.
En
el siglo XX se combatieron practicamente todas las enfermedades
identificadas, hasta entonces, por ser las más comunes que atacan al
hombre, entre ellas la poliomielitis, la sífilis, el sarampión, la
tuberculosis, la influenza, etc. Pero hubo algo que no contamos y era
que se estaba dejando el campo abierto para las enfermedades emergentes,
combatiendo unas ignorábamos la existencia de otras igual
de letales o más, porque éstas enfermedades permanecían sin manifestarse.
Hay
que recordar que el reino natural es un campo de batalla por la
supervivencia. En el mundo de las bacterias y los virus también se
compite y unas enfermedades tienden a ganarles a otras por el dominio
del deterioro de la salud del cuerpo humano. Entonces la enfermedad que se manifiesta es el resultado de
quien fue el triunfador y ese padecimiento es al que combatimos, sea
sarampión o viruela por ejemplo, por el hecho de que se presentan todos los síntomas propios de la enfermedad resultante.
Poco a poco, las
enfermedades que naturalmente eran derrotadas por las enfermedades más
comunes, ahora encuentran mayor facilidad en propagarse y están
resultando de lo más descabelladas y desastrosas como no se habían visto
jamás. Para encontrar la solución olvidémonos de que estámos ante algo
ajeno y fuera de éste mundo, no pensemos que estas enfermedades provienen
del espacio o que alguien abrió un portal interdimensional y que por ahí
se están colando. Muchas de las mutaciones que presentan los virus son
por causa de los otros virus, más que por otra razón externa, y tienden a
mutar para escapar del dominio de otros virus que los mantienen a
raya.
Las nuevas enfermedades han existido hoy y siempre liberando batallas, tan lejos y tan cerca de nosotros, pero derrotadas por sus competidores naturales.
Esto nos lleva a cuestionarnos el hecho de que a fín de cuentas nunca
vamos a escaparnos de las enfermedades, saber combatirlas no nos libera
de padecerlas pero sí nos ayudará a encontrar un balance entre los valores
positivos y negativos de cada una de ellas.
La Mente de Jess.
La Mente de Jess.

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